INTRODUCCIÓN

Cualquier persona que se dedique a la cría de ofidios no le será desconocido la dieta base de las serpientes; estas son carnívoras y  se alimentan principalmente de roedores, aunque también existen algunos alimentos alternativos tales como aves de corral, conejos y en algunos casos, lagartos e incluso otras serpientes. Este articulo se centrara en los roedores, que suelen ser el alimento mas usado por los aficionados a la herpetología y mayormente aceptado por la mayoría de especies de serpientes, incluyendo también algunas lagartos y gekos.

El termino roedor hace referencia al nombre genérico de determinados mamíferos, cuya característica principal es la dentición: los roedores tienen un único par de incisivos en cada mandíbula.

Cuando un aficionado a la herpetología decide criar el propio alimento de sus reptiles, asume ciertas responsabilidades, con sus ventajas e inconvenientes al mismo tiempo; intentaremos reflejar en que sale ganando una persona que críe roedores para sus reptiles, pero también quedara reflejado los inconvenientes que esto acarrea.

Ante todo hay que tener en cuenta que cualquier alimento vivo es eso, un ser vivo que tiene derecho a disfrutar de bienestar mientras este vivo. Existe aun hoy controversia acerca de este tipo de afición, en tanto en cuanto se crían animales para posteriormente ser sacrificados. Sin embargo, a lo largo de este articulo se tratara de realizar una interpretación correcta de este hecho, aportando información que ayude a esclarecer los prejuicios que se puedan tener referente a esta practica, que muchas veces no es mas que fruto de la falta de información y desconocimiento de causa.

No es mi deseo sembrar frialdad ni indiferencia ante el sacrificio de unos animales por otros, solo una visión objetiva y general sobre la cría de roedores, muchas veces parte inherente a la cría de reptiles, en la mayoría de los casos animales del suborden de los ofidios.

También se tocaran diferentes aspectos sobre la cría de micromamíferos, entre ellos los roedores, para satisfacer las necesidades de estos animales, procurando que en vida tengan una vida en condiciones aceptables y con una minimización del estrés.

Este articulo es un ensayo general sobre la cría de roedores tratado desde un pista de vista objetivo, generalizado, y sin indicaciones referentes al estudio profundo de estos animales, cuyos aspectos se tratan en la ciencia del estudio de los animales de laboratorio, así como otras ramas de la zoología; tan solo hacer saber al lector que los animales a los que se refiere el texto son según su condición sanitaria agnotobióticos aloxénicos, y por tanto, enfocado para el criador aficionado relacionado a la herpetología.

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ROEDORES 

Reciben el nombre genérico de roedores determinados mamíferos, siendo su principal característica la dentición: los roedores tienen un único par de incisivos en cada mandíbula; estos son anchos, curvados o semicirculares, tienen el extremos terminado terminado en un borde afilado, a modo de cincel y el animal los utiliza para roer. La superficie frontal de cada incisivo esta formada por esmalte duro, mientras que la posterior esta compuesta por dentina blanda, que es la zona que se desgasta cuando el animal roe, de tal manera que dicho desgaste mantiene el borde cincelado y cortante. Este hecho esta relacionado con la presencia de cavidades abiertas de la pulpa del diente, lo cual produce el crecimiento continuo de los incisivos y por tanto, la necesidad de un desgaste también continuo del extremo de estos. De ahí que pasen mucho de su tiempo royendo, pues este desgaste de los incisivos le permite cerrar la boca; si no fuera así, los incisivos tendrían a crecer con el tiempo y molestar enormemente a los animales.

Los roedores no tienen caninos y hay un espacio (el diastema) entre los incisivos y los molares. La articulación mandibular esta dispuesta de tal manera que los incisivos puedan situarse hacia delante, en disposición de roer, o hacia atrás, para que los molares puedan masticar. Tanto los labios como los incisivos forman un mecanismo de utilidad muy diversa; no solo se emplean para recoger alimento, sino también para construir nidos o excavar madrigueras. Además, la mayoría de los roedores también se caracterizan por tener unas orejas bien desarrolladas.

 

Los roedores son el orden con mas especies dentro del grupo de los mamíferos; hay mas de 400 géneros y unas 2000 especies. Están adaptado s a vivir en todo tipo de hábitats terrestres, y se distribuyen por todo el mundo, por lo que se dicen que son cosmopolitas. Los roedores se dividen en tres grandes grupos:

  • Suborden esciuromorfos

  • Suborden miomorfos

  • Suborden histricomorfos

 

En este articulo nos centraremos en el suborden miomorfos, que al que pertenecen las ratas y ratones del viejo mundo.

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SOBRE CRIAR O NO CRIAR ROEDORES

Muchas de las personas que crían ofidios o cualquier tipo de reptil con un requerimiento medio/alto de roedores es seguro que en algún momento se han planteado la cuestión de la cría de estos animales. Existen varias razones a favor y en contra acerca de este dilema, que trataremos de resolver.

Ante todo, a la hora de tomar la decisión acerca de la cría de roedores hay que tener en cuenta varios factores determinantes y muy importantes: la cría de cualquier animal no es un juego ni un pasatiempo, entraña responsabilidades, tiempo, dinero, espacio, sacrificio y voluntad. Viéndolo por partes:

  REQUERIMIENTO SEMANAL:

  Hay que tener en cuenta el numero de roedores que vamos a necesitar como alimento cada semana. Cualquier reptil suele comer a intervalos regulares, dependiendo del tamaño, estado, actividad, y hacer un computo general de la media de ingesta por reptil, comprobando el numero medio de roedores que necesitaremos cada semana; no es lo mismo una persona que críe una serpiente del genero lampropeltis a otra que tenga varios boidos, elaphes y lampropeltis por ejemplo: cada una tendrá un gasto muy distinto de roedores cada semana.

Una vez realizado el calculo del numero que se van a necesitar a lo largo de una semana, se extrapola a un mes, y de ahí obtenemos una cifra que puede variar ligeramente de un mes a otro, pero que en general se mantendrá. Este calculo a menudo se obtiene de forma empírica, es decir, mediante intento/ observación de la reacción del reptil: el roedor puede ser aceptado o rechazado.

Cuando se dispone del numero aproximado de roedores que necesitará el reptil cada mes, se realiza un balance sobre la viabilidad de comprar los roedores o criarlos uno mismo. Este balance depende de varios parámetros: disponibilidad de gasto económico por persona/reptil, espacio, tiempo disponible, voluntad, situación de cada persona. Lo que siempre hay que tener en cuenta es que cualquier reptil, como animal que es, necesita comer, y aunque debido a su metabolismo pueden soportar largos periodos de ayuno, una deficiencia nutricional debilitaría su sistema inmunitario, retrasaría el crecimiento, y a la larga, podría desembocar en enfermedad y muerte.

Si se requiere pocos roedores al mes, y el aficionado no quiere complicarse la vida, puede obtener los roedores en cualquier tienda especializada, ya que cada vez son mas las que disponen de un suministro regular de ratas y ratones, eso si, hay que tener en cuenta que ese gasto mensual en roedores puede prolongarse durante toda la vida del reptil, y a la larga, puede resultar mas gasto de lo esperado.

Si por el contrario el gasto mensual de roedores es algo mas elevado, podría ser aconsejable la cría de estos, pues implica a largo plazo un ahorro considerable.

En definitiva, es el propio aficionado el que ha de tomar la decisión siempre de forma responsable, pues tanto los animales que se cuidan a modo de mascota como los que se cuidan para ser comida tienen derecho a vivir con bienestar.

  ESFUERZO:

  Criar roedores no es una tarea complicada, siempre y cuando se respeten ciertos parámetros y se este dispuesto a ciertos sacrificios.

Esto implica mantener higiene en donde se críen los micromamiferos, administrarles comida y bebida diariamente, un mantenimiento de las instalaciones donde estén confinados estos animales, aspectos que requerirán atención, tiempo y trabajo para el criador.

  DINERO:

  Criar roedores también implica realizar algún desembolso por parte del criador aficionado, aunque no se puede comparar a la compra sistemática de roedores en tiendas especializadas; aunque estas cada vez tienden a mejorar los precios debido a la competencia, la diferencia económica entre criar roedores y comprarlos es aun muy notable, algo que es razón de peso para decidirse a la cría.

  RESPONSABILIDADES:

  Hay que tener en cuenta las responsabilidades que implica criar cualquier tipo de animal, así como las de la vida cotidiana; si una persona debido a su trabajo o a su situación particular no dispone del tiempo regular necesario para cuidar los animales, es desaconsejable que intente criarlos; es probable que a la larga la empresa no funcione bien, algo que repercutirá en los animales, que no tienen culpa de nada.

Si por el contrario se dispone del tiempo y energía suficiente para la cría, adelante con ello, siempre teniendo en cuenta que los animales no solo van a necesitar a su cuidador el primer día, sino todos los días. Hay que considerar que la cría es una actividad dinámica, no se están tratando piezas de maquinaria sino seres vivos, y por tanto, estar sujeto a imprevistos, tales como deterioro de instalaciones, tener siempre comida, estar atento a enfermedades que puedan surgir, así como otras necesidades que vayan surgiendo; y esto, mientras dure el empeño en la cría de animales.

  HIGIENE:

  La higiene es fundamental en la cría, no solo de roedores, sino de cualquier animal. De ello depende muchas veces del buen o mal estado de salud del animal que se este criando. En lo que respecta a los roedores es un factor muy importante, pues ya de por si estos animales suelen tener un olor muy característico y acentuado; tanto su orina (urea) como sus heces se irán acumulando en sus contenedores y su olor es bastante fuerte, por no decir que representa un foco de infección y caldo de cultivo para muchos microbios.

Así mismo hay que hacer hincapié en el hecho de que unos roedores sanos aportaran seguridad y tranquilidad al criador de reptiles, pues este tendrá conocimiento de la comida que le esta aportando a sus reptiles.

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INSTALACIONES 

Una vez tomada la firme decisión de criar roedores, el primer dilema que uno se plantea es, ¿como y donde se pueden criar roedores?

Cualquier tienda especializada en animales dispondrá de amplia variedad de jaulas para roedores; las hay de diferentes formas y tamaños. A menudo se suele pedir consejo al encargado de la tienda, pero siempre hay que tener en cuenta que no por trabajar ahí implica que vaya a tener un conocimiento adecuado acerca de los requerimientos de animales, puede tenerlo, pero no necesariamente.

Normalmente las jaulas que se compran en las tiendas constan de una bandeja de planta rectangular que suele ser de plástico, y un armazón a modo de reja, con dos pinzas para acoplar perfectamente el armazón metálico a la bandeja, y una abertura a modo de “puerta”, para introducir o sacar fácilmente el roedor. Esta reja permite acoplar un bebedero sujeto por una anilla a la reja, por lo que a primera vista puede parecer una buena opción a la hora de decidir donde alojar los roedores.

Sin embargo, en función de la experiencia que he ido obteniendo con el paso del tiempo, he observado que no todo son ventajas: los roedores les gusta excavar, y así el sustrato como arena absorbente puede salir fácilmente por encima de la bandeja de plástico, ensuciando alrededor de la jaula, tanto de sustrato, como de restos de comida, heces, etc.

Otro problema que puede ocurrir es que las pinzas que sirven para sujetar la reja de la parte superior a la bandeja suele ser de plástico, y a la larga, puede ser desgastada e incluso devorada por los roedores, debido a su incesante habito de roer todo aquello que pueden, dejando así la jaula inservible.

Se cuenta como otra desventaja el precio elevado en función del producto al que suelen estar estas jaulas en las tiendas especializadas; la mayoría de las tiendas tienen las jaulas a unos precios que no están acordes con lo que son, simples jaulas, y se puede decir que las ponen a precios caros, algunas muy caros, buscando el desembolso del comprador eventual, y no el criador aficionado que requiere mas jaulas que una.

La otra opción para la cría de roedores es construir de alguna forma las jaulas donde se van a alojar a los animales. Sobre esto se ha escrito mucho, hay muchas técnicas y variedades, algunas mas eficientes que otras, y todas con sus ventajas e inconvenientes.

En este articulo nos centraremos en un tipo que sea eficiente, asequible a cualquier bolsillo, fácil de limpiar, y que reúna un mayor numero de ventajas. En un apartado especifico hablaremos mas detenidamente sobre este tipo de jaula.

  1. EJEMPLO DE JAULA

  Aun existiendo muchos tipos de jaulas para roedores, se propone un ejemplo de jaula, sin depreciar el resto, para no aumentar en demasía el texto, invitando al lector ha innovar y modificar en la medida de lo posible el diseño. Un ejemplo de jaula o contenedor para roedores consta en este caso de varias partes, elegidas por su conjugación de eficiencia, precio, calidad y practicidad:

  -Táper de plástico

-Malla metálica

-Bebedero o biberón para roedores

-Alambre

 

Estos materiales se pueden obtener fácilmente en muchos establecimientos, y no representa un gasto excesivo; si requerirá no obstante cierto tiempo y dedicación.

El táper ha de ser plástico duro y transparente, para permitir una rápida y fácil observación en cualquier momento; al elegir un táper, se evita que el sustrato salga de la jaula cuando los roedores se pongan a escarbar. Se practica una abertura en la tapa del táper a modo de ventana para permitir una buena transpiración; se recubre por la parte interna con malla metálica, de grosor variable pero rígida, y con porosidad adecuada al tamaño de los animales que se vayan a alojar ahí; no debe permitir escape alguno. Aparte, también funcionara como soporte para el bebedero, de forma que se pueda introducir el biberón a través de la malla y facilitar el agua necesario a los animales.

De esta forma se obtiene una jaula que se adapta a las necesidades de animales y criador, facilitando su manejo y limpieza.

  2. SUSTRATO

También existen diferentes opiniones sobre el sustrato a utilizar. Esto depende de la experiencia de cada persona, y realmente existen varias respuestas validas. En este apartado se propone un sustrato con varios componentes organizados en capas, cuya razón la ha dictaminado la experiencia. Los materiales necesarios son:

  • Arena absorbente para gatos

  • Viruta de madera

  • Papel

 

La arena es la primera capa del sustrato, y su función es absorber liquido y retener olor. Se reparte uniformemente en una capa de grosor variable, en función de los animales y la altura del táper.

Es aconsejable que la arena de gato utilizada no sea perfumada, pues los roedores poseen buen olfato y el olor extraño y químico contribuiría a confundirlo y aumentar el estrés.

Como desventaja de este sustrato he observado que suele levantar algo de polvo hasta que la arena se asienta, así que este modelo sigue sin ser el perfecto.

Una vez dispuesta la arena, se dispone una capa de virutas de madera especiales para animales, es decir, libre de agentes químicos que puedan resultar nocivos para los animales; se suele conseguir en tiendas especializadas en animales o carpinterías. Nota: no sirve como sustrato la viruta de madera de aglomerado, pues esta tratada con agentes químicos perjudiciales para los animales.

Esta es la base del sustrato principal, aunque se puede añadir listas de papel de periódico, con el fin de que los roedores puedan construir un nido, ayudando a las futuras crías a no dispersarse por la jaula, lo que podría desembocar en su muerte. Como complemento es aconsejable disponer así mismo un comedero, como opción se propone la base de las botellas de plástico, pues son desechables y fáciles de conseguir.

Así se obtiene una jaula practica y eficiente; con esto no se invita al desentendimiento sobre la misma, pues aun teniendo muchas ventajas, ha de tenerse en cuenta que necesitara algún mantenimiento; es el propio criador el que ha de comprobar regularmente el estado de cada una de las jaulas, y comprobar que cada una reúne las condiciones adecuadas para contener roedores; estos suelen roer con asiduidad, y a la menor oportunidad practicaran una apertura en la jaula.

  3. FACTORES AMBIENTALES

  No solo el tipo de jaula es importante, también lo son otros factores: la habitación donde se ubiquen los animales ha de reunir algunas condiciones, que influirán de distinta manera en el bienestar de los animales; el habitáculo ha de estar bien aireado, en tanto en cuanto los animales necesitan una renovación diaria de aire, para que no se vicie, es decir, que no aumente anormalmente la concentración de CO2, ya que esto influiría negativamente no solo en nuestros animales, sino en cualquier ser vivo; asimismo, los animales no deben disponerse en un habitáculo donde haya mucho ruido, pues este influiría negativamente aumentando el estrés.

Lo ideal es que las jaulas se dispongan de forma que sea fácil acceder a ellas, que sea fácil de limpiar la habitación donde se alojen, y estén todos los utensilios de uso frecuente a mano y ordenados; esto se consigue teniendo la estancia ordenada, sin cosas innecesarias ocupando espacio e impidiendo una limpieza fácil y ordenada, y disponiendo las jaulas de forma agrupada y compacta.

Otros factores a tener en cuenta son:

  FOTOPERIODO:

El termino fotoperiodo hace referencia al numero de horas de luz/sombra al que se exponen los animales. Teniendo en cuenta la biología de los roedores, es muy importante cuidar este parámetro, pues determina diferentes periodos, tales como el de cría, respuestas hormonales, etc. Lo normal suele ser 12 horas de luz/12 horas de sombra, aunque dependiendo de distintas necesidades estos ciclos pueden variar. Una solución valida es disponer los animales cerca de un foco de luz natural, como por ejemplo una ventana, de forma que dicho parámetro queda satisfecho de forma fácil y practica. Otra opción para los que no dispongan de luz natural es utilizar un temporizador diario que encienda y apague automáticamente un foco de luz que permita a los animales diferenciar claramente las horas de luz de las de sombra.

A tono informativo, indicar que existen variaciones del ciclo en función de diferentes requerimientos, aunque no profundizaremos mas sobre el fotoperiodo en este articulo.

  TEMPERATURA:

  La temperatura es otro factor a tener en cuenta, aunque no es tan importante como el fotoperiodo. Los animales se dan cuenta de la estación del año en la que están en función del fotoperiodo y la temperatura, que deben ir sincronizados, y que les marcan los ciclos biológicos de desarrollo, cría, hibernación (solo en animales invernantes), etc.

En lo que respecta a los roedores, hay que resaltar que debe ser regular, con valores ni muy altos ni bajos, en torno a los 20º C, pudiendo subir o bajar en función de la estación del año, aunque por normal general no es conveniente que baje de 10º C ni que alcance los 30º C.

  HUMEDAD:

  No es un factor demasiado importante, debido a la amplitud del rango de humedad relativa dentro del que realizan su actividad metabólica y biológica normal. Valores comprendidos entre 20 y 80 por ciento, no inhiben ninguna función vital.

  HIGIENE:

  Es muy necesaria para la supervivencia de los animales. Manteniendo una buena higiene de forma regular se impide la proliferación de microbios patógenos, reduciendo notablemente el foco de infección potencial que supone mantener animales en cautividad.

Respecto a la frecuencia sobre la que se debe realizar una limpieza completa de las instalaciones, existen diversas opiniones, aquí me limitare a decir que es necesario mantener un nivel higiénico aceptable, y es el propio criador, el que ha de decidir guiado por su responsabilidad, la frecuencia con la que ha de limpiar sus instalaciones.

El termino instalaciones hace referencia no solo a las jaulas y terrarios en los que se mantienen a los animales, sino también el emplazamiento donde viven.

Una de las ventajas de criar roedores que sirvan como alimento para reptiles, es que se puede establecer cierto rango de confianza en torno a la salud de los animales. Esta ventaja hay que maximizarla en lo posible, pues se evitaran sorpresas desagradables; los roedores pueden hospedar parásitos externos e internos, y aunque no se vean a primera vista, pueden ser un vector de contaminación. Conviene por tanto ser observador y no relajarse en demasía respecto al estado de higiene y salud de los animales.

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NUTRICIÓN 

La dieta alimenticia que aportemos a los roedores es primordial para su salud y la salud de los animales que los consuman; ha de ser una dieta equilibrada en la medida de lo posible, y por tanto, hay que conocer los requerimientos nutricionales de cada animal.

Los roedores tienen incisivos de crecimiento continuo, y necesitan roer; por tanto, necesitan una dureza relativa en su dieta, con el fin de que puedan controlar sus piezas dentarias.

En general, los componentes de la dieta de roedores son:

-Proteínas: algunas son esenciales; son necesarias para generar musculatura, distintas estructuras, y secreción de leche en el caso de roedores hembra adultos.

Ante una carencia de proteínas, los efectos perjudiciales son varios: se ralentiza el crecimiento, probabilidad de canibalismo, peleas, crías pequeñas, y riesgo de que las crías sean devoradas por roedores adultos que compartan alojamiento.

Las proteínas en el caso de los roedores pueden tener distintas procedencias:

            -Animal: harinas, carne, leche deshidratada, pienso para perros, gatos.

            -Vegetal: harina de semilla de soja, harinas cereales; el pan es una buena fuente de harinas cereales. También se usan vegetales como frutas y hortalizas.

  -Carbohidratos y lípidos: son muy necesarios, aportan energía y reserva de energía. El metabolismo de los roedores es muy alto, esto quiere decir que consumen gran cantidad de hidratos de carbono al día, por lo que la fuente de azucares no puede faltar en su dieta.

Alimentos como pan, piensos compuestos, frutos secos, vegetales como frutas, verduras y hortalizas, son buenas fuentes de carbohidratos y lípidos.

  -Vitaminas: de forma regular ha de suministrarse un aporte extra de vitaminas, pues su falta puede acarrear graves consecuencias. Estas vitaminas se pueden aportar de distintas formas: las hay que se pueden administrar disueltas en el agua, o de forma sólida mezclada con la comida. Mención particular a la vitamina E, pues favorece la reproducción.

  -Agua: imprescindible. Nunca debe faltar, y se toma de forma libre. Ha de renovarse con frecuencia.

Los bebederos han de limpiarse esporádicamente con una solución de agua y lejía para impedir la proliferación de hongos y microbios.

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REPRODUCCIÓN 

La reproducción es crucial para mantener un numero estable de roedores que puedan servir como alimento a los reptiles. Así mismo es aconsejable debido a varios aspectos, aunque también trae desventajas; comentaremos ambos aspectos, así como diferentes técnicas de cría para que cualquier lector obtenga la mayor información posible.

Hay que tener presente que los roedores son especies poliéstricas, esto es, se pueden reproducir durante todo el año, debido a que presentan varios ciclos de celo anualmente; esto es muy provechoso para el criador, pues satisfaciendo las necesidades mínimas de los roedores puede obtener un suministro mas o menos continuo a lo largo de todo el año.

Desde el principio hay que distinguir claramente dos conceptos diferentes: criar y mantener. Criar implica mantenimiento de animales e intención de multiplicación de los especimenes mediante la reproducción; mantener engloba el mantenimiento propiamente dicho de los animales pero sin un fin intencionado de reproducción.

Existen criadores que se decantan por cualquiera de estos dos métodos para alimentar a sus reptiles: unos compran cantidad en numero variable de roedores, y se limitan a mantenerlos hasta ser consumidos en su totalidad por los reptiles; otros sin embargo, una vez adquiridos algunos ejemplares tratan de conseguir las condiciones adecuadas para la cría con intención de generar la comida que será consumida posteriormente por los reptiles. Respecto a elegir un método u otro depende de la situación de cada aficionado, así como del numero de reptiles que desee mantener; generalizar es muy difícil y es el propio aficionado el que debe de tomar dicha decisión; sin embargo si se pueden hacer ciertas consideraciones acerca de ventajas y desventajas de cada método.

-Ventajas de criar: son varias, aunque recalcaremos solo las básicas; económicamente es mas llevadero criar roedores pues aunque hay que realizar una inversión inicial, con el paso del tiempo suele quedar rentabilizada. También es importante el hecho de conocer la procedencia del alimento que se le suministrara a los reptiles: si se tiene la costumbre de criar los roedores, es fácil descartar si alguno esta enfermo, y aislarlo fácilmente del resto, impidiendo la propagación de alguna enfermedad. Se tiende a mantener una línea sana de animales, impidiendo el paso a algunos vectores de infección, como pueden ser roedores adquiridos a alguna tienda que los haya adquirido recientemente y no hayan pasado ningún periodo de cuarentena. Desgraciadamente no seria la primera vez que en alguna tienda se vendan roedores en mal estado, o con alguna enfermedad latente, o algún parásito interno.

Otra ventaja seria el conocimiento de los micromamiferos que se obtiene de forma secundaria al criarlos de forma mantenida en el tiempo.

-Desventajas de criar: también hay varias: criar roedores implica dedicar cierto espacio y tiempo a dichos animales, así como tener que realizar tareas de limpieza, mantenimiento de instalaciones, atención y cierto grado de paciencia. Es otra desventaja el olor que desprenden estos animales, acentuado en estancias cerradas y con poca ventilación. También hay que tener en cuenta el posible foco de infección que representa criar estos animales, que siempre han sido vectores importantes de propagación de enfermedades; esto no obstante se puede evitar manteniendo regularmente una buena higiene, tal como se indico anteriormente en otro apartado.

-Ventajas de mantenimiento: no hay que proporcionar cuidados adicionales necesarios para la cría, tales como temperatura y fotoperiodo. Siempre se tienen el numero de roedores deseados, y se evitan posibles episodios de canibalismo. Se minimiza el degradado de sustrato y olor, así como el numero de jaulas necesarias, pues los roedores pueden vivir en comunidad siempre y cuando se respete el espacio mínimo necesario por ejemplar.

-Desventajas de mantenimiento: económicamente, es mas difícil de mantener un reptil que se alimente de roedores y no se dispongan de crías que suplan los animales que se le suministren al reptil, pues el reptil deberá comer con regularidad y siempre se va a tener que acudir a una tienda especializada que venda estos animales o acudir a un criador aficionado de roedores para volver a tener comida para los reptiles, con el consiguiente desembolso de dinero. Aparte, se desaprovecharía una oportunidad de ampliar conocimientos sobre el aspecto de la cría de alimento para reptiles, lo que podría implicar un desconocimiento sobre el estado de salud de un roedor que posteriormente será ofrecido al reptil, y representando a la postre una posible transmisión de alguna enfermedad o parásito.

La reproducción esta regulada principalmente por el nivel de unas hormonas sexuales conocidas genéricamente como feromonas: son sustancias químicas volátiles liberadas por el organismo que influyen en procesos fisiológicos de otro organismo de misma especie. Su origen es el resultado del metabolismo de hormonas esteroideas, como por ejemplo testosterona y andrógenos.

Afectan a conducta sexual y a la ovulación, mediante una serie de respuestas de órganos a diferentes niveles. Como nota añadir que en algunas especies como los hamsters puede influir en un aumento de la agresividad.

Merece la pena comentar un efecto de las feromonas que el criador encuentre útil; en ratones de laboratorio, si se expone un ejemplar hembra en los primeros momentos de gestación ante un ejemplar macho diferente al que la fecundo, la gestación se bloquea y se produce reabsorción de embriones, con lo que se pueden perder camadas enteras. Este fenómeno se conoce como Efecto Bruce y es mas acusado en cepas de hembras consanguíneas (relacionadas genéticamente).

Cuando los niveles hormonales sexuales alcanzan su pico máximo los ejemplares experimentan la necesidad de reproducirse; existen ciertos comportamientos característicos que expresan este estado y que pueden ser observados sin demasiada dificultad: los ejemplares hembra adoptan una postura conocida como lordosis en la que la hembra esta totalmente receptiva; consiste en un arqueamiento de la columna vertebral, y una bajada de la cabeza. Este comportamiento puede ser identificado y aprovechado por el criador para saber que hembra esta receptiva y tenerlo en cuenta de cara a futuras producciones.

Las feromonas (principales hormonas sexuales) necesitarían todo un capitulo debido a su importancia y repercusión en los organismos, por lo que debido a la naturaleza de este articulo no ampliaremos mas, dejando la opción de describir estas hormonas en otro articulo.

Aspectos relacionados con la reproducción en roedores:

Como antes se comento, los roedores presentan celos o estros recurrentes (poliéstricos), esto quiere decir que se pueden estar reproduciendo a lo largo de todo el año; hay que tenerlo en cuenta y saber también que las hembras suelen parir varias crías por camada, cuyo numero varia de dos a mas de diez en algunos casos; esto dependerá del estado de salud de la hembra, de su alimentación, y el estrés al que este sometida. No hay que olvidar que estos animales son capaces de llegar al canibalismo si se ven sometidos a diferentes carencias, como deficiencia de espacio, de alimento, vitaminas, o simplemente competencia. Normalmente la hembra permanecerá cuidando su camada y solo se alejara momentáneamente para satisfacer sus necesidades; en este tiempo no suele pasarle nada a las crías, pero hay que tener en cuenta que si hay otra hembra en gestación o incluso un macho compitiendo por alimento o por el poco espacio en el que estén confinados puede atacar a las crías. Por tanto siempre hay que tener en mente cuando una hembra tenga descendencia que el alimento y agua nunca deben faltar, ni tampoco sobresaturar la jaula con demasiados ejemplares.

Un aspecto muy interesante que se da en los ratones de laboratorio es el fenómeno de celo postparto: se trata de un fenómeno reproductivo en el que la hembra, en las horas consecutivas al parto, experimenta un nuevo celo en el que esta receptiva para la copula y gestación. Esto puede ser aprovechado para una cría intensiva, pues mientras amamanta a las crías puede estar gestando su próxima camada. No obstante para que este proceso desemboque en éxito es necesario algunas condiciones mas tarde comentadas.

A continuación describiré una serie de sistemas de cruce, cada cual distinto y con una serie de ventajas y desventajas respecto al resto; estos tipos de cruce atienden a necesidades distintas, y es el criador el que debe elegir el que mas convenga a su situación y a los resultados que desee obtener.

  Sistemas de cruce:

  Monogámico:

Se trata de un sistema en el que se dispone una pareja por jaula, la cual esta junta durante toda la vida reproductiva. Como ventaja se cuenta el celo postparto, y que las crías corren menos peligro de ser devoradas. Se cuenta como un método de cría intensivo, pues la hembra puede estar gestando crías al mismo tiempo que cuida de las que ya tenga.

  Poligámico:

  En cada jaula se dispone uno o pocos ejemplares machos junto a varias hembras; dichas hembras se sacan a los pocos días una vez se comprueba incremento de tamaño de vientre, lo que indica gestación de embriones. Se aíslan en jaulas individuales y se devuelven a jaula común después del destete.

Este en un sistema de cría no intensivo, en el que no se aprovecha el celo postparto.

Reproducción dirigida:

Ejemplares macho y hembra separados; se introduce la hembra en la jaula del ejemplar macho y se comprueba copula; posteriormente la hembra se devuelve a su jaula de origen.

Sistema en colonias:

En cada jaula, un macho con varias hembras. Se deja que procreen libremente y se van sacando crías en momentos posteriores a destete. Como ventaja se cuenta el aprovechamiento del celo postparto, y como desventaja señalar que las crías suelen contar con un peso corporal bajo.

Cruzamiento-adopción (cross-fostering):

Se emplea cuando se quiere tener la población exacta de animales que se van a emplear. En el momento del nacimiento las crían se sexan por observación de distancia de genitales; el método mas certero es observar y medir la distancia urogenital, mayor en ejemplares macho.

Después, se agrupan en camadas unisexuales y se redistribuyen hembras recién paridas respetando el numero de crías que tuvo cada hembra. Las crías se reparten en función del numero de machos y hembras que se deseen, a elección del criador.

Se consigue así una proporción de sexos según necesidad; también se aprovecha el celo postparto, y se consigue gran uniformidad de peso entre individuos resultantes de esta distribución.

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PARÁSITOS

Un roedor sano debe tener el pelo lustroso, moverse con normalidad y comer, así como desarrollar sus funciones biológicas normales; cualquier irregularidad en estos parámetros puede ser indicio de enfermedad o parasitismo.

Los roedores pueden albergar diferentes tipos de parásitos, ya sea de forma externa o interna; normalmente los externos son ácaros, entre los que se cuentan pulgas, garrapatas y piojos; todos ellos se alimentan de la sangre del hospedador sin dar nada a cambio, y pueden ser vectores o transmisores de infecciones si anteriormente han succionado sangre de un animal enfermo. Por eso mismo, ante el menor indicio de que cualquier animal pueda estar infectado con un parásito es necesario aislarlo inmediatamente para impedir la infección a otros animales, y tratar de desparasitarlo con la mayor prontitud y efectividad posible. La mejor opción es descartar cualquier animal que sea portador de parásitos, pues siempre cabe la posibilidad de que tras la búsqueda de parásitos externos entre el pelaje del roedor infectado se nos haya escapado alguno, con el consiguiente riesgo de infección al resto. No obstante existen buenos desparasitadores cutáneos, y cualquier veterinario debería ser capaz de aconsejarnos el mas conveniente en función del parásitos y las características de cada animal.

Respecto a los parásitos internos comunes en animales predominan animales del orden nematodos y platelmintos,  que son gusanos parásitos del sistema digestivo, y parásitos protozoos que no se ven a simple vista y pueden afectar a órganos importantes del organismo, pudiendo causar incluso la muerte. La regla de oro es ante el menor indicio de parasitosis es aislar los animales infectados del resto y consultar un veterinario, pues este puede recomendar distintas soluciones en función del parásito y la situación particular de cada criador.

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NOTAS FINALES

  Este articulo sobre la cría de roedores lo he escrito para aumentar la información en el campo de la herpetología, ya que aun hoy creo es insuficiente. Queda mucho por estudiar y aprender de esta practica. Uno de los apartados vitales para la salud de los reptiles mantenidos en cautividad es una correcta alimentación, que no debería entrañar problemas teniendo presente en todo momento algunas consideraciones. Creo no se ha escrito suficiente sobre distintos aspectos referentes a la herpetología, y uno de ellos es la alimentación; en el caso de los ofidios o serpientes, la alimentación es exclusivamente carnívora, con tal fin la practica de la cría de roedores, esta experimentando un aumento de popularidad en los últimos años. Atrás han quedado ideas obsoletas y sin fundamento sobre los reptiles, para aceptarlos tal como son, sin prejuicios, quedando un creciente interés por estos animales.

La base de todo esto es el conocimiento, que suscita interés; por eso mismo, aumentando el conocimiento aumentara el interés y la calidad de los cuidados.

No creo que este articulo responda muchas de las preguntas que le surjan a los aficionados a la cría de reptiles y que críen también roedores; sin embargo, pretendo un acercamiento a la mejora de la calidad en general, y a la postre, un aumento de la calidad de vida tanto de los reptiles como de los roedores, a los cuales siempre hay que respetar y tener en cuenta en todo momento que son seres vivos que tienen derecho a vivir con bienestar.

 

Emilio Gozálvez

 
 

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