INTRODUCCIÓN

Cualquier persona que se dedique a la cría de ofidios no le será desconocido la dieta base de las serpientes; estas son carnívoras y  se alimentan principalmente de roedores, aunque también existen algunos alimentos alternativos tales como aves de corral, conejos y en algunos casos, lagartos e incluso otras serpientes. Este articulo se centrara en los roedores, que suelen ser el alimento mas usado por los aficionados a la herpetología y mayormente aceptado por la mayoría de especies de serpientes, incluyendo también algunas lagartos y gekos.

El termino roedor hace referencia al nombre genérico de determinados mamíferos, cuya característica principal es la dentición: los roedores tienen un único par de incisivos en cada mandíbula.

Cuando un aficionado a la herpetología decide criar el propio alimento de sus reptiles, asume ciertas responsabilidades, con sus ventajas e inconvenientes al mismo tiempo; intentaremos reflejar en que sale ganando una persona que críe roedores para sus reptiles, pero también quedara reflejado los inconvenientes que esto acarrea.

Ante todo hay que tener en cuenta que cualquier alimento vivo es eso, un ser vivo que tiene derecho a disfrutar de bienestar mientras este vivo. Existe aun hoy controversia acerca de este tipo de afición, en tanto en cuanto se crían animales para posteriormente ser sacrificados. Sin embargo, a lo largo de este articulo se tratara de realizar una interpretación correcta de este hecho, aportando información que ayude a esclarecer los prejuicios que se puedan tener referente a esta practica, que muchas veces no es mas que fruto de la falta de información y desconocimiento de causa.

No es mi deseo sembrar frialdad ni indiferencia ante el sacrificio de unos animales por otros, solo una visión objetiva y general sobre la cría de roedores, muchas veces parte inherente a la cría de reptiles, en la mayoría de los casos animales del suborden de los ofidios.

También se tocaran diferentes aspectos sobre la cría de micromamíferos, entre ellos los roedores, para satisfacer las necesidades de estos animales, procurando que en vida tengan una vida en condiciones aceptables y con una minimización del estrés.

Este articulo es un ensayo general sobre la cría de roedores tratado desde un pista de vista objetivo, generalizado, y sin indicaciones referentes al estudio profundo de estos animales, cuyos aspectos se tratan en la ciencia del estudio de los animales de laboratorio, así como otras ramas de la zoología; tan solo hacer saber al lector que los animales a los que se refiere el texto son según su condición sanitaria agnotobióticos aloxénicos, y por tanto, enfocado para el criador aficionado relacionado a la herpetología.

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ROEDORES 

Reciben el nombre genérico de roedores determinados mamíferos, siendo su principal característica la dentición: los roedores tienen un único par de incisivos en cada mandíbula; estos son anchos, curvados o semicirculares, tienen el extremos terminado terminado en un borde afilado, a modo de cincel y el animal los utiliza para roer. La superficie frontal de cada incisivo esta formada por esmalte duro, mientras que la posterior esta compuesta por dentina blanda, que es la zona que se desgasta cuando el animal roe, de tal manera que dicho desgaste mantiene el borde cincelado y cortante. Este hecho esta relacionado con la presencia de cavidades abiertas de la pulpa del diente, lo cual produce el crecimiento continuo de los incisivos y por tanto, la necesidad de un desgaste también continuo del extremo de estos. De ahí que pasen mucho de su tiempo royendo, pues este desgaste de los incisivos le permite cerrar la boca; si no fuera así, los incisivos tendrían a crecer con el tiempo y molestar enormemente a los animales.

Los roedores no tienen caninos y hay un espacio (el diastema) entre los incisivos y los molares. La articulación mandibular esta dispuesta de tal manera que los incisivos puedan situarse hacia delante, en disposición de roer, o hacia atrás, para que los molares puedan masticar. Tanto los labios como los incisivos forman un mecanismo de utilidad muy diversa; no solo se emplean para recoger alimento, sino también para construir nidos o excavar madrigueras. Además, la mayoría de los roedores también se caracterizan por tener unas orejas bien desarrolladas.

 

Los roedores son el orden con mas especies dentro del grupo de los mamíferos; hay mas de 400 géneros y unas 2000 especies. Están adaptado s a vivir en todo tipo de hábitats terrestres, y se distribuyen por todo el mundo, por lo que se dicen que son cosmopolitas. Los roedores se dividen en tres grandes grupos:

  • Suborden esciuromorfos

  • Suborden miomorfos

  • Suborden histricomorfos

 

En este articulo nos centraremos en el suborden miomorfos, que al que pertenecen las ratas y ratones del viejo mundo.

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SOBRE CRIAR O NO CRIAR ROEDORES

Muchas de las personas que crían ofidios o cualquier tipo de reptil con un requerimiento medio/alto de roedores es seguro que en algún momento se han planteado la cuestión de la cría de estos animales. Existen varias razones a favor y en contra acerca de este dilema, que trataremos de resolver.

Ante todo, a la hora de tomar la decisión acerca de la cría de roedores hay que tener en cuenta varios factores determinantes y muy importantes: la cría de cualquier animal no es un juego ni un pasatiempo, entraña responsabilidades, tiempo, dinero, espacio, sacrificio y voluntad. Viéndolo por partes:

  REQUERIMIENTO SEMANAL:

  Hay que tener en cuenta el numero de roedores que vamos a necesitar como alimento cada semana. Cualquier reptil suele comer a intervalos regulares, dependiendo del tamaño, estado, actividad, y hacer un computo general de la media de ingesta por reptil, comprobando el numero medio de roedores que necesitaremos cada semana; no es lo mismo una persona que críe una serpiente del genero lampropeltis a otra que tenga varios boidos, elaphes y lampropeltis por ejemplo: cada una tendrá un gasto muy distinto de roedores cada semana.

Una vez realizado el calculo del numero que se van a necesitar a lo largo de una semana, se extrapola a un mes, y de ahí obtenemos una cifra que puede variar ligeramente de un mes a otro, pero que en general se mantendrá. Este calculo a menudo se obtiene de forma empírica, es decir, mediante intento/ observación de la reacción del reptil: el roedor puede ser aceptado o rechazado.

Cuando se dispone del numero aproximado de roedores que necesitará el reptil cada mes, se realiza un balance sobre la viabilidad de comprar los roedores o criarlos uno mismo. Este balance depende de varios parámetros: disponibilidad de gasto económico por persona/reptil, espacio, tiempo disponible, voluntad, situación de cada persona. Lo que siempre hay que tener en cuenta es que cualquier reptil, como animal que es, necesita comer, y aunque debido a su metabolismo pueden soportar largos periodos de ayuno, una deficiencia nutricional debilitaría su sistema inmunitario, retrasaría el crecimiento, y a la larga, podría desembocar en enfermedad y muerte.

Si se requiere pocos roedores al mes, y el aficionado no quiere complicarse la vida, puede obtener los roedores en cualquier tienda especializada, ya que cada vez son mas las que disponen de un suministro regular de ratas y ratones, eso si, hay que tener en cuenta que ese gasto mensual en roedores puede prolongarse durante toda la vida del reptil, y a la larga, puede resultar mas gasto de lo esperado.

Si por el contrario el gasto mensual de roedores es algo mas elevado, podría ser aconsejable la cría de estos, pues implica a largo plazo un ahorro considerable.

En definitiva, es el propio aficionado el que ha de tomar la decisión siempre de forma responsable, pues tanto los animales que se cuidan a modo de mascota como los que se cuidan para ser comida tienen derecho a vivir con bienestar.

  ESFUERZO:

  Criar roedores no es una tarea complicada, siempre y cuando se respeten ciertos parámetros y se este dispuesto a ciertos sacrificios.

Esto implica mantener higiene en donde se críen los micromamiferos, administrarles comida y bebida diariamente, un mantenimiento de las instalaciones donde estén confinados estos animales, aspectos que requerirán atención, tiempo y trabajo para el criador.

  DINERO:

  Criar roedores también implica realizar algún desembolso por parte del criador aficionado, aunque no se puede comparar a la compra sistemática de roedores en tiendas especializadas; aunque estas cada vez tienden a mejorar los precios debido a la competencia, la diferencia económica entre criar roedores y comprarlos es aun muy notable, algo que es razón de peso para decidirse a la cría.

  RESPONSABILIDADES:

  Hay que tener en cuenta las responsabilidades que implica criar cualquier tipo de animal, así como las de la vida cotidiana; si una persona debido a su trabajo o a su situación particular no dispone del tiempo regular necesario para cuidar los animales, es desaconsejable que intente criarlos; es probable que a la larga la empresa no funcione bien, algo que repercutirá en los animales, que no tienen culpa de nada.

Si por el contrario se dispone del tiempo y energía suficiente para la cría, adelante con ello, siempre teniendo en cuenta que los animales no solo van a necesitar a su cuidador el primer día, sino todos los días. Hay que considerar que la cría es una actividad dinámica, no se están tratando piezas de maquinaria sino seres vivos, y por tanto, estar sujeto a imprevistos, tales como deterioro de instalaciones, tener siempre comida, estar atento a enfermedades que puedan surgir, así como otras necesidades que vayan surgiendo; y esto, mientras dure el empeño en la cría de animales.

  HIGIENE:

  La higiene es fundamental en la cría, no solo de roedores, sino de cualquier animal. De ello depende muchas veces del buen o mal estado de salud del animal que se este criando. En lo que respecta a los roedores es un factor muy importante, pues ya de por si estos animales suelen tener un olor muy característico y acentuado; tanto su orina (urea) como sus heces se irán acumulando en sus contenedores y su olor es bastante fuerte, por no decir que representa un foco de infección y caldo de cultivo para muchos microbios.

Así mismo hay que hacer hincapié en el hecho de que unos roedores sanos aportaran seguridad y tranquilidad al criador de reptiles, pues este tendrá conocimiento de la comida que le esta aportando a sus reptiles.

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INSTALACIONES 

Una vez tomada la firme decisión de criar roedores, el primer dilema que uno se plantea es, ¿como y donde se pueden criar roedores?

Cualquier tienda especializada en animales dispondrá de amplia variedad de jaulas para roedores; las hay de diferentes formas y tamaños. A menudo se suele pedir consejo al encargado de la tienda, pero siempre hay que tener en cuenta que no por trabajar ahí implica que vaya a tener un conocimiento adecuado acerca de los requerimientos de animales, puede tenerlo, pero no necesariamente.

Normalmente las jaulas que se compran en las tiendas constan de una bandeja de planta rectangular que suele ser de plástico, y un armazón a modo de reja, con dos pinzas para acoplar perfectamente el armazón metálico a la bandeja, y una abertura a modo de “puerta”, para introducir o sacar fácilmente el roedor. Esta reja permite acoplar un bebedero sujeto por una anilla a la reja, por lo que a primera vista puede parecer una buena opción a la hora de decidir donde alojar los roedores.

Sin embargo, en función de la experiencia que he ido obteniendo con el paso del tiempo, he observado que no todo son ventajas: los roedores les gusta excavar, y así el sustrato como arena absorbente puede salir fácilmente por encima de la bandeja de plástico, ensuciando alrededor de la jaula, tanto de sustrato, como de restos de comida, heces, etc.

Otro problema que puede ocurrir es que las pinzas que sirven para sujetar la reja de la parte superior a la bandeja suele ser de plástico, y a la larga, puede ser desgastada e incluso devorada por los roedores, debido a su incesante habito de roer todo aquello que pueden, dejando así la jaula inservible.

Se cuenta como otra desventaja el precio elevado en función del producto al que suelen estar estas jaulas en las tiendas especializadas; la mayoría de las tiendas tienen las jaulas a unos precios que no están acordes con lo que son, simples jaulas, y se puede decir que las ponen a precios caros, algunas muy caros, buscando el desembolso del comprador eventual, y no el criador aficionado que requiere mas jaulas que una.

La otra opción para la cría de roedores es construir de alguna forma las jaulas donde se van a alojar a los animales. Sobre esto se ha escrito mucho, hay muchas técnicas y variedades, algunas mas eficientes que otras, y todas con sus ventajas e inconvenientes.

En este articulo nos centraremos en un tipo que sea eficiente, asequible a cualquier bolsillo, fácil de limpiar, y que reúna un mayor numero de ventajas. En un apartado especifico hablaremos mas detenidamente sobre este tipo de jaula.

  1. EJEMPLO DE JAULA

  Aun existiendo muchos tipos de jaulas para roedores, se propone un ejemplo de jaula, sin depreciar el resto, para no aumentar en demasía el texto, invitando al lector ha innovar y modificar en la medida de lo posible el diseño. Un ejemplo de jaula o contenedor para roedores consta en este caso de varias partes, elegidas por su conjugación de eficiencia, precio, calidad y practicidad:

  -Táper de plástico

-Malla metálica

-Bebedero o biberón para roedores

-Alambre

 

Estos materiales se pueden obtener fácilmente en muchos establecimientos, y no representa un gasto excesivo; si requerirá no obstante cierto tiempo y dedicación.

El táper ha de ser plástico duro y transparente, para permitir una rápida y fácil observación en cualquier momento; al elegir un táper, se evita que el sustrato salga de la jaula cuando los roedores se pongan a escarbar. Se practica una abertura en la tapa del táper a modo de ventana para permitir una buena transpiración; se recubre por la parte interna con malla metálica, de grosor variable pero rígida, y con porosidad adecuada al tamaño de los animales que se vayan a alojar ahí; no debe permitir escape alguno. Aparte, también funcionara como soporte para el bebedero, de forma que se pueda introducir el biberón a través de la malla y facilitar el agua necesario a los animales.

De esta forma se obtiene una jaula que se adapta a las necesidades de animales y criador, facilitando su manejo y limpieza.

  2. SUSTRATO